Para crear una app desde cero necesitas concretar qué problema resuelve, elegir las funciones de la primera versión, construir un recorrido que funcione y probarlo con personas que tengan esa necesidad. Después del lanzamiento, lo que aprendas debería orientar las siguientes mejoras.

En mi caso, el problema era bastante cotidiano: quería encontrar un parque infantil con un bar cerca para tomar una cerveza mientras los niños jugaban. De ahí salió Quinto y Parque.

En el vídeo cuento cómo pasé de esa idea a tener una aplicación web funcionando. Aquí desarrollo los pasos y las decisiones que puedes trasladar a tu propio proyecto. Es una experiencia de producto, con sus límites y aprendizajes, más que un tutorial de programación.

1. Empieza por un problema concreto

Había quedado con un amigo que también tiene hijos. Buscábamos un sitio donde los niños pudieran jugar y nosotros tomar algo. Además, era festivo, así que encontrar locales abiertos complicaba el plan.

Pregunté a ChatGPT, pero las respuestas no me resolvieron la búsqueda. Acabamos en un lugar que ya conocía. El plan salió bien, aunque me quedé pensando en lo difícil que había sido encontrar una respuesta a una pregunta sencilla.

Antes de desarrollar, busqué aplicaciones que cubrieran esa necesidad. Las alternativas que encontré no encajaban con lo que quería usar aquí.

Si tienes una idea de app, intenta describirla con la misma precisión:

  • Quién tiene el problema: en este caso, padres que buscan dónde ir con sus hijos.
  • En qué situación aparece: al organizar un plan en una zona que conocen poco.
  • Qué resultado necesitan: localizar un parque infantil con un bar cerca.
  • Cómo lo resuelven ahora: preguntando, buscando por separado o recurriendo a sitios conocidos.

Esto te ayuda a decidir qué construir. También te permite descubrir si una herramienta existente, una búsqueda mejor o un proceso manual ya solucionan el problema.

2. Define qué debe incluir el MVP de tu aplicación

La primera versión de Quinto y Parque tenía que cruzar información de parques y bares y mostrar opciones útiles en un mapa.

Ese era el núcleo. Una identidad visual más cuidada podía esperar. También podían esperar muchas ideas que no hicieran falta para encontrar un sitio.

Un MVP o producto mínimo viable necesita permitir que alguien complete la tarea para la que lo has creado. En este caso, tener un mapa bonito sin lugares útiles habría servido de poco.

Para definir tu primera versión, escribe el recorrido completo: qué necesita introducir el usuario, qué le devuelve la aplicación y qué puede hacer con ese resultado. Después revisa qué funciones son imprescindibles para completarlo.

Esta decisión tiene mucho que ver con cómo priorizar funcionalidades después del lanzamiento: cada mejora debería responder a un problema o a algo que necesitas comprobar.

3. Comprueba de dónde saldrán los datos

En una aplicación como esta, buena parte del valor depende de los datos. Necesitábamos localizar los parques y los bares, y relacionarlos de una forma que tuviera sentido.

Durante el desarrollo encontramos datos abiertos de parques de Valencia y utilizamos OpenStreetMap para obtener información de los locales. Eso permitió arrancar sin introducir todos los sitios manualmente.

Pero disponer de coordenadas no resuelve todas las decisiones. ¿Qué significa que un bar esté cerca de un parque? ¿Cómo representas un parque que ocupa una superficie grande? ¿Qué ocurre si el local está dentro del propio recinto?

Antes de desarrollar una app que dependa de información externa, conviene comprobar:

  • Si la fuente cubre la zona y los casos que necesitas.
  • Qué datos faltan o pueden estar desactualizados.
  • Qué condiciones de uso y atribución debes cumplir.
  • Cómo actualizarás la información cuando cambie.
  • Qué mostrará la aplicación cuando no encuentre resultados.

Un mapa vacío o una recomendación que lleva al sitio equivocado afectan directamente a la utilidad del producto. Estas cuestiones forman parte de la primera versión.

4. Elige cómo construirla según el alcance

Quinto y Parque empezó como una aplicación web. Podía abrirla desde el móvil y compartir un enlace para que otras personas la probaran.

Para esta primera prueba utilicé ChatGPT como ayuda en el desarrollo. Preparé un repositorio y un entorno donde desplegar; ya tenía parte de esa infraestructura configurada por mi trabajo. La primera versión estuvo disponible esa misma noche.

Ese contexto importa. El tiempo de este experimento no es una estimación de lo que tarda cualquier aplicación en desarrollarse. Un producto con pagos, permisos complejos o integraciones puede exigir un trabajo muy distinto.

Al elegir cómo desarrollar tu aplicación, piensa en lo que necesitas comprobar y en qué dispositivos se utilizará. Una web puede ser suficiente para compartir una primera versión. Si el uso depende de capacidades específicas del móvil, tendrás que valorar cómo cubrirlas.

También hay que revisar lo que se construye. En este proyecto, el código inicial estaba concentrado en un único HTML. Permitió probar la idea, pero después reorganizamos el proyecto para facilitar su mantenimiento.

5. Prueba el producto con personas que tengan la necesidad

Compartí la aplicación con amigos y familiares, especialmente con quienes tenían hijos. Varios probaron algo muy útil: buscar los sitios que ya conocían para comprobar si aparecían.

Así descubrimos casos que la primera versión no resolvía bien. Por ejemplo, un bar situado dentro de un parque no aparecía debido a cómo se había planteado el cálculo. Esas pruebas nos ayudaron a corregir el algoritmo.

Cuando alguien prueba tu MVP, puedes pedirle que realice una tarea concreta y observar qué pasa. En este caso: encontrar un lugar al que iría con sus hijos y comprobar si la información le sirve para decidir.

Preguntar «¿te gusta?» aporta menos información que ver dónde se atasca, qué resultado espera o qué sitio echa en falta.

Las opiniones positivas de personas cercanas son una primera señal. Todavía queda comprobar si otras personas lo utilizan, si les resuelve el problema y si vuelven cuando lo necesitan. Eso requiere más observación que una primera conversación.

6. Mejora lo que impide resolver el problema

Tras las primeras pruebas trabajamos en la marca y en la estructura técnica. El proyecto ya tenía algo concreto sobre lo que seguir aprendiendo.

Ese orden encajaba con un experimento pequeño y de alcance limitado. En otros productos hay aspectos que deben estar resueltos desde el principio: proteger los datos, evitar pérdidas de información o gestionar correctamente los pagos, cuando los hay.

La pregunta es qué nivel de calidad necesita cada parte para que una persona pueda usar el producto y para que tú puedas mantenerlo.

Si vas a seguir desarrollando, mejorar la estructura del código puede facilitar los cambios posteriores. Si los usuarios no entienden cómo empezar, quizá la prioridad esté en el onboarding de la app. Y si los resultados son incorrectos, tendrás que trabajar primero en los datos o en la lógica que los relaciona.

7. Lanza y plantea cómo conseguir los primeros usuarios

Publicar la aplicación permite compartirla, pero la distribución necesita su propio trabajo.

En Quinto y Parque, el primer paso fue enseñarla a personas cercanas con esa necesidad. En el vídeo también planteo otras posibilidades: boca a boca, creadores de contenido sobre crianza, asociaciones de padres o difusión en colegios. Son opciones por explorar, no canales cuya eficacia hayamos demostrado.

Para tu proyecto, empieza por un público al que puedas llegar y una explicación sencilla del beneficio. Después comprueba qué hace la gente cuando entra.

En una app como esta, miraría si las personas encuentran sitios útiles y si vuelven cuando necesitan organizar otro plan. El uso diario puede no ser una medida adecuada: alguien puede resolver su búsqueda y no necesitar repetirla hasta que cambie de zona.

En el momento del vídeo, el proyecto se centra en Valencia. Ampliar a otras ciudades tendría sentido cuando sepamos mejor cómo cubrir los datos y llegar a las personas de cada zona.

8. Separa las opciones de monetización de un negocio validado

Quinto y Parque nació para solucionar una necesidad personal. La primera versión no partía de un modelo de ingresos definido.

En el vídeo comento posibles vías de monetización: publicidad de locales o actividades familiares, acuerdos de referidos o afiliación. Tener esas opciones sobre la mesa no demuestra que vayan a generar ingresos suficientes.

Para evaluar un negocio habría que estudiar quién pagaría, por qué, cuánto cuesta atraer usuarios y qué costes tiene mantener el servicio y los datos.

Si vas a invertir una cantidad importante en desarrollar una app, conviene trabajar esas preguntas desde el principio. Si puedes comprobar una idea pequeña con recursos que ya tienes, puedes avanzar con una primera prueba y decidir cuánto más merece la pena invertir según lo aprendido.

Preguntas frecuentes sobre crear una app desde cero

¿Necesito una aplicación para Android y iPhone desde el principio?

Depende del uso. Quinto y Parque comenzó como una web accesible desde el móvil, suficiente para compartir el mapa y probar la idea. Elige el formato según el recorrido y las capacidades que necesite tu usuario.

¿Cuánto se tarda en crear una app?

Depende del alcance, los datos, las integraciones y la calidad necesaria. En este experimento ya tenía infraestructura preparada y la primera versión estuvo lista esa noche. No es un plazo trasladable a cualquier proyecto.

¿Qué debería tener la primera versión?

Lo necesario para completar una tarea útil de principio a fin. Para Quinto y Parque, localizar parques con bares cerca. Define ese resultado antes de preparar una lista de funcionalidades.

¿Puedo utilizar ChatGPT para desarrollar la aplicación?

En este caso lo utilicé para ayudar a construir el MVP. Después hubo que revisar la estructura y corregir errores mediante pruebas. La herramienta puede formar parte del proceso; sigues necesitando comprobar que el producto funciona y puedes mantenerlo.

De la idea al lanzamiento, con algo concreto que aprender

Quinto y Parque empezó con una búsqueda que no conseguía resolver. Construir una primera versión permitió poner esa idea delante de otras personas y descubrir problemas que no habíamos previsto.

Puedes probar Quinto y Parque aquí. Si conoces una combinación de parque y bar en Valencia, comprobar si aparece es una buena forma de empezar.

Y si tienes una idea de producto digital y necesitas ayuda para definir y desarrollar su primera versión, en Isvisoft desarrollamos software a medida. Podemos revisar qué necesita resolver tu MVP y qué merece la pena dejar para después.